
La ciudad es un tópico del cine bastante citado a lo largo de la historia. Pero cuando la ciudad es una donde no existe el concepto de dormir, y además, desde la mirada de un taxista que nunca sabe a quien tendrá que llevar a su destino.
Taxi driver es la historia de Travis, un ex marine del ejército que no dormía (como la ciudad) y que deseaba trabajar de noche. Entra al negocio de taxista, un trabajo que le permite echar un vistazo a una ciudad sombría, oculta y a la vez exhibicionista. Y para alguien frío, solitario, con una vida incompleta emocionalmente, hace que nazca en él un deseo de eliminar aquello que considera “basuras de la sociedad”. Lo que le propone al candidato presidencial más seguro para el triunfo cuando se sube a su taxi.
En el marco de ese deseo de eliminar la escoria, se involucra en una historia que le da la oportunidad de eliminar algo de esa basura. Conoce a una prostituta de 12 años, que era engañada por un hombre mayor que ella para que siguiera en ese negocio. Después se entera de que ella ha escapado de casa, en una noche que imitó contratar sus servicios, cuando lo que deseaba era hablar con ella.
Después vemos a un protagonista armado hasta los dientes, transformado en un vengador. Se vuelve frío, deseoso de destruir escorias. En ese estado, va donde el hombre que mantiene engañada a la pequeña y le dispara, desatándose una matanza que termina por asesinar a todos quienes participan de este negocio. Travis termina gravemente herido, pero satisfecho, porque para él, esa niña representaba aquello que era oprimido por ese poder que ejercía la basura de la sociedad.
Al final, travis termina tal como empezó: en el taxi, llevando a quien sabe quien, pero con una carta de infinito agradecimiento de parte de los padres de la niña por haberla salvado. Finalmente se le ve recorriendo la ciudad con una cara de más satisfacción (aunque casi idéntica que en el resto del filme): ya eliminó lo que para él, terminó representando lo que mas anhelaba eliminar.
Taxi driver es la historia de Travis, un ex marine del ejército que no dormía (como la ciudad) y que deseaba trabajar de noche. Entra al negocio de taxista, un trabajo que le permite echar un vistazo a una ciudad sombría, oculta y a la vez exhibicionista. Y para alguien frío, solitario, con una vida incompleta emocionalmente, hace que nazca en él un deseo de eliminar aquello que considera “basuras de la sociedad”. Lo que le propone al candidato presidencial más seguro para el triunfo cuando se sube a su taxi.
En el marco de ese deseo de eliminar la escoria, se involucra en una historia que le da la oportunidad de eliminar algo de esa basura. Conoce a una prostituta de 12 años, que era engañada por un hombre mayor que ella para que siguiera en ese negocio. Después se entera de que ella ha escapado de casa, en una noche que imitó contratar sus servicios, cuando lo que deseaba era hablar con ella.
Después vemos a un protagonista armado hasta los dientes, transformado en un vengador. Se vuelve frío, deseoso de destruir escorias. En ese estado, va donde el hombre que mantiene engañada a la pequeña y le dispara, desatándose una matanza que termina por asesinar a todos quienes participan de este negocio. Travis termina gravemente herido, pero satisfecho, porque para él, esa niña representaba aquello que era oprimido por ese poder que ejercía la basura de la sociedad.
Al final, travis termina tal como empezó: en el taxi, llevando a quien sabe quien, pero con una carta de infinito agradecimiento de parte de los padres de la niña por haberla salvado. Finalmente se le ve recorriendo la ciudad con una cara de más satisfacción (aunque casi idéntica que en el resto del filme): ya eliminó lo que para él, terminó representando lo que mas anhelaba eliminar.

